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PAPÁ SE FUE

Por Lorena Guadalupe Hernández Pérez


aftercare@funeraleshernandez.com


@LoreGuadalupe


Quizá porque siempre hemos supuesto que nuestros padres morirán antes que nosotros, es que estamos más o menos preparados para afrontar su muerte.  Seguramente habrá quien no esté de acuerdo con mi comentario porque para sí el perder a su papá ha sido una de las experiencias más traumáticas en su vida.  Le entiendo y sé que incluso puede haber duelos ante la pérdida de papá que tarden años en sanar o que nunca sanen.


Perder a alguien a quien amas, nunca será fácil, por más preparado que estés, sin embargo, estamos mejor preparados para perder a nuestros padres que lo que estamos para afrontar otras posibles pérdidas en nuestra vida.


El grado de aceptación que tenga un hijo, hacía la pérdida de su padre, va a depender de diversos factores, entre ellos: la edad de ambos al ocurrir la muerte, el grado de madurez del hijo, si tenían o no una buena relación, las circunstancias de la muerte, el periodo de tiempo en que se supuso cercana la muerte del padre, si hubo una etapa de preparación  previa a la separación e incluso si los asuntos legales relacionados, como los referentes a las herencias, han sido planeados cuidadosamente por el padre o por ambos.


Cuanto más sincera y abierta haya sido la relación padre-hijo, más fácil será superar su pérdida.  Por increíble que parezca, hijos que han sido muy apegados a sus padres y que conviven con ellos de manera frecuente suelen superar más fácil la pérdida de su padre, que aquellos hijos que parecían no congeniar con ellos o que vivieron aparte gran parte de su vida.  Los sentimientos de no haber estado cerca o los problemas que había entre ellos harán que sea más difícil el saber que ya no hay tiempo para mejorar la situación entre ellos o para decir todos esos “te quiero” que se quedaron pendientes.


De igual manera, para un hijo adulto será más fácil aceptar esta pérdida que para un niño o un muchacho que supone que su papá estará ahí para él para cuidarle y guiarle.  Vivir esta especie de abandono definitivo en una corta edad puede dejar huellas en el ser humano que no se borrarán fácilmente.


Ahora bien, si ya perdiste a ese gran pilar en tu vida y sientes que el dolor te atrapa, para ti unos consejos:


  1. Acepta tu dolor.  No trates de evadirlo, es normal que sientas una sensación de abandono.  No juzgues el dolor, vívelo responsablemente y ten la conciencia de que eres capaz de superar esto y más.  Aunque hoy no lo creas, intenta ser consciente de que un día ya no te vas a sentir tan mal.
  2. Expresa tus sentimientos.  Callarlos los hará más fuertes.  Habla con tus familiares, seguramente ellos también están pasando por un mal momento y compartir sus emociones los ayudará a sanar más rápido.
  3. Si tu mamá vive, habla con ella.  Permítele expresar sus sentimientos y emociones y también tú háblale de los tuyos.  Aunque sientas necesidad de protegerla, no ocultes tu dolor.  Para ambos será mejor ser honestos y hablar de lo que sienten.  Quizá en primera instancia pienses que esto hace que le duela más, pero no es así.  Aunque te parta el corazón verla llorar, anímala a hacerlo, las lágrimas compartidas ayudan a la recuperación.
  4. Llora cuando lo necesites.  Desahógate.  Llorar no es nada por lo que debas avergonzarte, ni va a causar más dolor a los tuyos. Y aunque suene trillado, las lágrimas limpian y ayudarán a lavar tu dolor.
  5. Comenta lo que ambas de él.  Recordarlo de esta manera honrara a su memoria y te hará sentir mejor.
  6. Agradece todo cuanto recibiste de él.  Coméntale en silencio lo agradecido que estas de haber sido su hijo, de todo cuanto hizo por ti y de todo lo que te enseño.
  7. Intenta perdonarle por todo lo que dejó de hacer o por todo lo que hizo mal.  Se consciente que no se nace sabiendo ser papá y que pocas veces estamos capacitados para la enorme responsabilidad que conlleva tener hijos.  Si hay cosas por la que tengas que perdonarle, procura ser flexible y perdónalo o al menos trata de no juzgarle tan duramente.
  8. Aprende a vivir con su pérdida.  Superar el dolor de la pérdida no significa que deje de importante tu papá, significa que le recordarás con cariño, pero que serás capaz de tener una vida plena y feliz con las otras personas que amas a pesar de haberlo perdido.
  9. Si después de un tiempo considerable no logras superarlo, consulta un especialista.  Un periodo de duelo mayor a los dos años debe tratarse por un profesional.  No temas, no es que te estés volviendo loco, simplemente es que requieres ayuda para poder superar tu pérdida.

 

Un último comentario.

 

Tu papá siempre va a ser tu papá, aún muerto, su influencia y amor te cubrirán toda tu vida.  Ama aquellos aspectos de su vida que descubres en la tuya y supera aquellos otros que consideres que no son benéficos para ti.

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